Nuestro

Carisma

y Espíritu

El don recibido del Espíritu Santo por nuestra Madre Fundadora y la profunda experiencia religiosa debida por ella tiene para nosotras, un valor ejemplar:

EUCARÍSTICO Y MARIANO

Nuestro Espíritu es el amor ardiente a la Eucaristía, y una especial devoción a la Santísima Virgen en su advocación de Nuestra Señora del Rosario de Fátima, transmitiendo su llamado a la conversión por medio de la oración, la penitencia y la devoción del rezo del Santo Rosario.

​Nuestra Madre Fundadora legó al Instituto un amor ardiente a la Eucaristía y a la Santísima Virgen.

  

La fuerza Eucarística nos ayuda para mantenernos firmes y fieles en nuestra misión evangelizadora.